miércoles, 3 de noviembre de 2010

Develación.

¿Qué puedo saber yo de mí mismo, mientras no sepa que el yo que conozco es, en gran parte, un producto artificial? Que la mayoría de la gente, incluido yo mismo, miente sin saberlo; que "defensa" significa "guerra", deber significa sumisión; virtud, obediencia, y pecado, desobediencia; que la idea de que los padres aman por instinto a sus hijos es un mito, que la fama muy pocas veces se debe a cualidades humanas admirables, como tampoco a logros verdaderos; que la historia es un texto falseado por los vencedores, que la modestia excesiva no siempre es prueba de carencia de vanidad; que el amor es lo ocntrario del ansia y la codicia, que todo el mundo trata de justificar las malas acciones e intenciones aparentando que son nobles y benéficas, que la búsqueda de poder significa persecusión de la verdad, de la justicia y del amor, que la sociedad industrial de hoy se orienta en el principio del egoísmo, del tener y consumir, no por los principios del amor y el respeto a la vida que proclama. A menos que pueda analizar los aspectos inconcientes de la sociedad en que vivo, no podre saber quien soy yo, por que no sabré que parte de mí no es mía.


Del Tener al Ser. Erich Fromm. Editorial Paidós, 2009. Pag. 122.