¿Hasta cuando viviré como planta milagrosa que sólo vive de luz?
¿Hasta cuándo seré estrella solitaria brillando inútil sobre un mundo que duerme?
Yo tengo que preguntar dónde se escopnde esa saviade diamantes que daría a mi corazón la luz necesaria para alumbrar a los otros.
Porque soy igual a las cosas que crecenal borde de los caminos, que dan sombra o frutos o color...
Como la flor que toma vida de la tierra, pero le regala al viento su perfume...
Como la abeja que bebe del cáliz sonrosado, pero lo convierte luego en maravilla de dulzura que es la miel...
No quiero ser como las cosas me han forzado a ser: fuente de música que asciende en cascadas de notas que luego vuelven a caer dentro de sí mismas, sin llegar nunca...; extraña raíz profunda que florece contrariamente hacia dentro...; palabra escondida que sólo se convierte en sonrisa dentro de la boca en silencio...; gastándome quieta, como un ciego faro en llamas prendido en un desierto...
Carmela Valdes-Gallol de Rodriguez
Poeta cubana, ligada a distintas manifestaciones artísticas, entre ellas la música y la literatura. Reside en EE UU y se dedica a la enseñanza. Elegí publicar este poema en prosa de su libro "Poemas en prosa" por haberlo sentido cercano en mi corazón a mi propia escencia. Que disfruten.
miércoles, 13 de enero de 2010
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