martes, 22 de junio de 2010

Mercados y paranoias.

Hay que aceptarlo, vivimos en una sociedad de tipo 1984 que utiliza sutiles medios de persuasión para regir nuestros movimientos vitales. El nuevo orden mundial es el sacrificio de cualquier individualidad a la masa, la reivindicación de los derechos de minorias étnicas, culturales o ideológicas se absorbe al todo como el fomento de nuevos mercados con necesidades especificas bien diferenciadas del resto.
Así, se puede pensar por ejemplo un mercado especifico para el "típico" pseudo-comunista-burgues-antidoping, bien distinto por sus apetencias de un "típico" queer-fashionista-drogui-psuedointelectualoide o de un internauta-neogrunge-postflogger.
Así como al principio las diferencias tan marcadas entre lo femenino y lo masculino crearon el mercado prenatal de lo rosado y lo celeste que acarrea tras de sí roles bastante específicos que poco tienen que ver con la libertad de acción y decisión que el metarelato de la maquinaria neoliberal pregona con tanto convencimiento.
En otras palabras el mundo es un mercado donde un ser cualquiera se ve obligado a renunciar ciertas libertades individuales para volverse articulo de necesidad, ciertas posturas muy nuestras no lucirían atractivas en nuestro perfil de facebook, algunas fotos nos harían menos interesantes para los posibles interesados. Nos vemos obligados a pensar un marketing personal, pensar en posibles mercados a los cuales abrirnos como personas, las relaciones humanas dejaron de ser organicas para convertirse en puramente virtuales, creamos imágenes irreales que no se corresponde con nuestra realidad y eso crea una crisis de identidad, un verdadero desdoblamiento del yo y el superyo.
Queremos ser la chica de 90-60-90 que aparece en nuestro perfil, adinerada y caprichosa como una Paris Hilton cualquiera y despreciamos a la sensible e inocente Bridget Jones de 80 kilos que se pasa twitteando frente a la luz mortecina de su monitor un sábado a las 3am. A no sentirse despreciada, ya esta la campaña destinada para las psuedobulímicas-antisociales-proana que abundan en los chats de medianoche.
De modo que el mercado se abona de ismos, se riega con insatisfacción ante nuestra imagen y se aprovecha de los vacíos dejados por antiguas necesidades, quizás, también inventadas.
Y nosotros, tan inocentes y sobreestimulados de información que adormece la tan humana capacidad de asombro ante un atardecer en el campo, ya solo queremos ese atardecer que nos ofrecen en Punta Cana por cómodas cuotitas mensuales.

viernes, 4 de junio de 2010

Yi Sang ... POEMA 15



1

Estoy sin espejo dentro de la sala. El yo del espejo no
está aquí. En este momento estoy temblando por miedo al
yo del espejo. ¿Por dónde andará el yo del espejo, y qué estará
tramando contra mí?


2

Arrullado por el pecado me dormí en un lecho frío.
Yo no me hallaba en un sueño transparente. La bota militar
que calzaba la pierna postiza manchó de lodo mi sueño blanco.


3

Sigiloso me deslizo en la sala del espejo para librarme.
Sin embargo, el yo del espejo entra, con la cara triste, a su vez.
El yo del espejo me comunica sus impresiones: yo soy su prisionero,
así como él es prisionero mío… y se estremece.


4

Mi sueño, del que estoy ausente; mi espejo, del que está ausente
el otro yo. A pesar de su impotencia, alguien persigue mi soledad.
Decidí aconsejar el suicidio al yo del espejo, y le indiqué una ventana
irreal. Esa ventana está destinada al suicidio, solamente. No obstante,
él me enseña que si yo no me suicidio, él no podrá hacer otro tanto.
El yo del espejo es casi un ave fénix.


5

Después de sellar mi corazón con un blindaje de acero,
disparo contra el pecho izquierdo del espejo. La bala perfora
su pecho izquierdo, pero su corazón está en el derecho.


6

La tinta roja brotó del falso corazón. He llegado tarde al sueño
en que me condenaron a muerte. Yo no ejerzo dominio sobre
mi sueño. Un gigantesco pecado les impide estrecharse las manos.


8 de agosto de 1934



De A vista de cuervo y otros poemas.
Traducción: Whangbai Bahk. Editorial Verbum. Madrid, 2003





Lecturas de otras latitudes, descubrir otras miradas. Esta vez la poesía de un escritor de la vanguardia koreana, nihilista práctico, su nombre fue sinónimo de escándalo en la cerrada sociedad confucianista de la Korea de principios del siglo pasado.
Muerto antes de los 27 afectado por tuberculosis, falleció poco antes del descubrimiento de la vacuna contra ese mal; su obra es considerada como alegoría de lo irracional, eleva lo cotidiano a lo absurdo. Sus poemas se elevan como exóticos edificios que ceden poco a poco en el lodazal, heredero de los poetas malditos fue gran admirador de Baudelaire.