lunes, 27 de junio de 2022

Romantizaciones tardías del ego colonizador.

Hablar de cuestiones identitarias en un país donde, desde lo estatal, se romantiza el mestizaje como un pacífico encuentro de culturas, que no se dio como tal, y que desde el comienzo instaura la mentira que oculta la verdadera naturaleza de la violenta colonización que sigue en curso al día de hoy es un desafío que despierta más de una convulsa retórica nacionalista sobre ser perfecta amalgama de español europeo e indígena "americano".

La noción misma de mestizo se construyó, en un principio, como subalternidad a ser dominada por el español y luego por el paraguayo heredero de las estructuras colonialistas. La categoría a la que se aspiraba para recibir el trato humano dentro del sistema de estratificación social, fue un largo proceso en que estos mestizos de indígenas y afrodescendientes buscaron "ascender" socialmente ocultando su ancestralidad buscando vestirse a la usanza criolla, quienes rápidamente  crearon leyes sobre la vestimenta de aquellos mestizos para mantener la estructura del sistema de castas colonial.

Ese borrado cultural al que se fue integrando paulatinamente a los llamados pardos, mulatos, indígenas para buscar acceder a los mismos derechos que los criollos tiene consecuencias hasta hoy que, lastimosamente, le hacen juego a las practicas que sostienen la supremacía blanca en un país que recién ahora romantiza el mestizaje como mito fundacional tardío.

Además, de crear una falsa uniformidad sirve, también, para que no veamos las lógicas con las que activa el racismo en nuestro país, pues si todos somos mestizos y no existen las razas pues no existe el racismo. Esa cuestión ignora las maneras en que se suceden los procesos de racialización y que van más allá de nuestra identidad cultural o cuestiones genéticas.

La tendencia actual de recuperación de aquellas identidades que fueron durante siglos negadas y silenciadas creó un boom en los últimos tiempos, con dejos muy fuertes de fetichización, en que las personas apelan a diversas prácticas que pretenden sean reivindicatorias pero una vez más se dan desde lógicas opresivas. 

Vemos al ego colonizador operando desde el "mestizaje" para seguir oscureciendo la realidad actual de lo que significa ser indígena o afrodescendiente en un país donde no hubo ni hay reparaciones históricas e, incluso desde el estado, se promueve el extractivismo cultural y la exotización de elementos indígenas desde la idea de "lo guaraní" como supuesto conector cultural de diversidades.

El ser mestizo y campesino implica el uso de ciertas partes de las culturas dominadas, el lenguaje es una de las cuestiones que más conflictos ocasiona, pues se asume falsamente que es aquello que nos aproxima a lo indígena, cuando la lengua que nos venden como oficial no la habla nadie y es invento de lingüistas,  existe otro idioma guaraní del campesinado y otros varios de las etnias de la familia lingüística que poco y nada se molestaron en investigar criteriosamente antes de establecer ese guaraní formal como oficial.

Mismo identificar el guaraní como algo paraguayo, es problemático en sí mismo, pues ignora los desplazamientos territoriales y la verdadera extensión de las etnias que lo hablan en sus diversas formas en regiones de Argentina, Brasil y Bolivia.

Dentro de nuestro país existe, además, clara estigmatización hacia su uso y hacia las personas que se comunican primordialmente con ese idioma, el 85% de la población según datos oficiales. Ideas sobre como aprender guaraní hace al paraguayo sumiso o le dificultan el correcto aprendizaje de otros idiomas se esparcen como fuego en campo de sojero en verano, ideas sobre la "inutilidad" de aprender un idioma que hablan 6,5 millones de personas en el Cono Sur (según wikipedia) son cuestiones que tienen que ver con el racismo estructural.

Otra herencia cultural indígena de la cual el paraguayo mestizo se jacta cuando le conviene y de la que se burla y menosprecia cuando no, es el uso de las farmacopea herbolaria que es muy popular para beber en tereré y mate pero cuando las diversas etnias indígenas desde donde nace ese conocimiento la utilizan se la trata como brujería peligrosa, incluso hoy, se les impide a los Ayoreo utilizar su medicina tradicional en los pueblos donde viven sometidos al poder de colonos genocidas que los obligan a abrazar el cristianismo mientras se apropian de sus tierras ancestrales y desmontan todo a su paso. 

Por eso, es importante hablar de como un supuesto academicismo médico busca denostar el conocimiento ancestral a no ser que sea simple pasatiempo de gente de ciudad. Y digo supuesto, porque se necesitó confirmación científica del poder que descubrieron en estas plantas antes de ser reconocidas como verdaderas dichas propiedades y usos, e incluso el guaraní es de los idiomas más utilizados para nombrar plantas después del latín y griego.

Así, cuando es utilizada en contextos originarios son vistas como peligrosas pero un blanco o mestizo no es tan menospreciado si desea ponerle algún yuyo a su bebida. Es el uso ritual y medicinal de las personas que los descubrieron y crearon lo que molesta.

Entre estos apropiacionismos exotizantes vemos casos de uso de la imagen indígena como decorado en locales nocturnos donde de ninguna manera dejarían si quiera entrar a una persona indígena, utilizando ese elemento "guaraní" como atractivo espejismo de diversidad cultural inexistente en ese espacio, donde lucran con la imagen pero no aportan nada a las comunidades que toman como utilería. En éste caso particular al que refiero, que toca a la etnia Maka, quienes afortunadamente tienen personería jurídica y pudieron accionar legalmente contra el uso indebido de su imagen es un caso muy particular pero interesante de analizar aunque no profundizaré en él mucho más pero a modo de ejemplo cabe mencionar.

Es de gente privilegiada creer que simplemente pueden tomar todo lo que necesiten y pretender que el hecho de utilizar la imagen de un indígena Maka o el nombre, sin olvidar mencionar que el logo de la marca en sí era de estética polinésica pues para el colonizador es todo lo mismo, están de alguna manera reivindicando eso de lo que se apropian. Especialmente, en un país donde decirle "maka" a alguien es aún usado como insulto, aunque no lo sea, y viene cargado de estereotipos raciales y culturales que la acción de los dueños del bar tienen nulo interés en subsanar o al menos problematizar.

Apreciar una cultura no es lo mismo que apropiarse de ella, apreciar implica un proceso de interés por conocer y la apropiación actúa desde la superficialidad de preconceptos colonialistas y racistas. No busca comprender realidades históricas sino imponer preconceptos convenientes a sus necesidades como en el caso del bar anteriormente mencionado. La imagen es esencial para esto pues pueden distorsionarla a gusto y vaciarla de su contenido original y apelar a tópicos ya establecidos de lo indígena como un otro indescifrable.

Otra confusión, que no se busca aclarar nunca, cuando hablamos de procesos identitarios nacionales en Paraguay es que, conceptos bien claros, como nación y país son tenidos en cuenta como sinónimos. Si bien Paraguay es un país con territorio, costumbres, idiomas que con políticas públicas busca, muy superficialmente, reconocer la diversidad de las naciones y culturas que integran y comparten territorio, es evidente también un ánimo de ocultamiento. 

Volviendo al tema de la imagen, cuando hablamos de apropiacionismo extractivista, a la gente le gusta banalizar la verdadera naturaleza de todo aquello que subyace a un tejido tradicional indígena por ejemplo, menospreciar el arte indígena es una practica más del ego colonizador, sobre la verdad de lo que viven las comunidades constantemente expulsadas, violentadas y ninguneadas nos cuesta hablar, un cuadro con animales y gente emplumada es fácil de romantizar pero visibilizar y realmente buscar soluciones a los conflictos que iniciaron con el desembarco de los colonizadores es un tema vidrioso. 

Sirve la imagen de lo indígena guaraní para vender, para pintarlo en remeras y sentir que hicimos algo por aplacar la durísima realidad a la cual obligamos a existir despojados de todo lo que fue suyo. Sirve para lucrar con sus penurias sin ir más allá de imágenes vacías altamente romantizadas como de un pasado distante que se busca y presenta como utópico.

Otro caso que me interesa mencionar, es el de la cantante Giuliana Mendizza, conocida con su personaje de India Guaraní y que fue jurado en The Voice italia. Cabe mencionar que ella misma afirma que su personaje es un performance y un disfraz, en sus propias palabras: "este personaje salió a la luz, esa personalidad nativa que se reveló ante mi ser, sin creencias religiosas, sin discriminar creencias, sin apreciaciones políticas, sólo ella salió a la luz para mostrarme un sentido, mostrarme un camino. India Guaraní no soy yo SOMOS TODAS!!!!!"

Sus palabras y su performance son casos clásicos de mecanismos del ego colonizador opresor que usa la noción de "mestizaje" como llave maestra de extractivismo cultural pasable listo para venderse predigerido a las masas. Si todos somos mestizos, sin importar su clara ascendencia europea italiana, entonces todos tenemos derecho a extraer de la idea romantizada de "lo guaraní" lo que nos plazca y llenarlo con lo que sirva para extraer beneficios económicos. 

Poniéndose un disfraz que no alude a vestimentas tradicionales indígenas sino a su idea de lo nativo, un tocado de plumas, utilizando un personaje oculta una vez más a la par que banaliza identidades reales de personas oprimidas a las que, normalmente, se las excluye de los espacios a los que ella accede. 

Ganando, incluso, el "Premio República" en su edición de 2022 por su "por su excelente gestión y aporte a la cultura, educación y desarrollo social en beneficio de la República del Paraguay". Premio organizado por el Parlamento Cultural del Paraguay con apoyo de la Cámara de Diputados y Asunshow Producciones. 

Se premia el apropiacionismo extractivista de una mujer blanca y privilegiada que jamás sufrió ni sufrirá el despojo de ser indígena. De tener que ver como te queman el rancho, tus cosechas, de como matan a tus animales frente a tus ojos y te expulsan de todas partes con títulos falsos. De tener que venir a la capital a reclamar tus derechos constitucionales, tener que vivir sin salud, educación y ninguna clase de seguridad social. Nunca verá a sus hermanos ser asesinados en una parada de bus por no tener donde dormir, nunca sera abusada y violada como las hermanas indígenas para luego aparecer en una mochila, no escuchará su familia cuando la busquen en morgues judiciales que nadie reclama los cuerpos como los suyos, no la enterraran en una tumba sin nombre ni verá a sus hijos llorar de hambre y por falta de acceso a lo básico para subsistir. No tendrá que enterrar a su bebé muerto en la plaza del congreso.

Así operan los mecanismos del ego colonizador en nuestra república, que tanto de jacta de ser inclusiva, de no necesitar leyes contra toda forma de discriminación porque aquí todo es paz y armonía y progreso, no hay racismo, la gente sale adelante por su propio esfuerzo. 

Para ella sólo un disfraz de pone y saca que jamás entenderá lo absolutamente político que es existir como racializado en nuestro país. Hoy se disfraza de indígena, mañana de Shakira, pasado mañana de Selena pero siempre develando su fascismo y sin cuestionarse sobre la profundidad cultural y religiosa que ayuda a ocultar. ¿Cuál es el sentido, el camino del que habla y que según ella le mostró ese personaje? El ego colonizador, que sigue vivo y vigente por más que nos de miedo verlo reflejado en acciones que parecen banales pero esconden y silencian realidades de sordidez espeluznante. Espectacularización de una imagen vacía de contenido y que utiliza para, sobre la sangre de quienes ayuda a ocultar, como prestidigitador pretender que el racismo no existe. El genocidio no existe. El etnocidio no existe. El ecocidio no existe.

Esto no es un ataque a su carrera, talento, feminidad o nada por el estilo. Son cuestiones que surgen de analizar el uso que hace de cuestiones culturales que parece ignorar y que no la afectan de manera tal que no se cuestiona si quiera los mecanismos que activa y refuerza con ello. Espero este texto ayude a alguien más a salir de su zona de comfort y realmente ver las cosas sin los lentes de la supremacía blanca que se pretende inocente e ignorante.


Bibliografía

-https://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/cultural/mestizaje-e-identidad-en-el-paraguay-943428.html#:~:text=Por%20un%20lado%2C%20el%20mestizaje,ind%C3%ADgenas%20y%20con%20los%20afrodescendientes.

-https://es.wikipedia.org/wiki/Idioma_guaran%C3%AD

-https://www.mre.gov.py/la/index.php/noticias/el-guarani-el-idioma-de-confianza-de-los-paraguayos

-https://informatepy.com/2021/2022/06/05/columnista-de-informatepy-galardonado-en-la-23-edicion-de-los-premios-republica/




lunes, 28 de marzo de 2022

Entrevista a la artista visual Ana Ayala Fischer

 Esta entrevista fue realizada el 11 de diciembre del año 2020 a la artistas Ana Ayala Fischer con respecto a su exposición realizada en el marco de la 14va. Bienal de Curitiba, en el Centro Cultural de España “Juan de Salazar” en Asunción en octubre y noviembre de 2019. 

Con el objetivo de recopilar información sobre su obra y el proceso de producción de primera fuente para empezar un estudio más profundo sobre cuestiones semióticas que se desprendan de la obra y esbozar las claves para extraer significados en la imaginería personal de la artista, no sólo del producto final sino del mismo proceso en relación al collage como práctica cultural de deconstrucción y resignificación de lo corporal.

Es un tipo de entrevista abierta donde se permitió a la artista ir contestando en un estilo donde quien entrevista no interviene más que puntualmente para encauzar hacia las preguntas pero sin interrumpir el flujo de consciencia que dispararon dichas preguntas.


El nombre de la muestra, Holotrópicos, alude a un tipo de sanación basado en estados alterados de conciencia a los que se puede llegar con la respiración, que permite un rápido acceso a partes profundas de la psique lo cual nos permite trabajar en desbloquear la energía. ¿Tiene su proceso artístico una búsqueda similar? ¿Considera que el proceso creativo debe o puede ser catártico para el artista así como la identificación del público en esa obra y las imágenes que evoca?


Cuando Adriana Almada me había invitado y me dijo: “Si bien estás dentro del marco de la Bienal tu exposición la vas a hacer individualmente y debe tener un nombre”. Mi obra casi nunca tuvo nombre a excepción de otra exposición en el Museo del Barro. 

No ensamblo desde una idea o boceto o discurso entonces me tocó pensar en el nombre, pensé primero en acudir a gente que maneja el discurso en torno al arte pero por primera vez dije que no. Buscando definiciones sobre el cuerpo, el ensamblaje, etc que fui uniendo llegué al concepto de holotrópico. 

Adriana investigó sobre el concepto y en algún momento quiso cambiar la palabra por otro aspecto por ser una palabra medio extraña pero yo no estaba de acuerdo, era algo que tenía que ver con el cuerpo y ya era redundante.

El estado holotrópico es como un estado exacerbado de los sentidos desde donde pueden moverse a un lugar positivo o negativo que me hizo ligar cómo siento que ocurre la cuestión del arte, por más que hayan técnicas diferentes, ya sea con respiración u hongos psicodélicos, de entrar a ese estado, la verdad es que puede o no ocurrir por más que uno intente forzarlo te puede ocurrir incluso sin hacer nada, es independiente a que decidas.

El arte siempre me ocurrió de esta manera en la que tengo miles de materiales como revistas o mimeografiado o papeles, hasta el momento mismo del ensamblaje no sé lo que va ocurrir, muchas veces pasaba días en los que sólo podía cortar pero no ensamblar hasta que de repente se ensambla en mi cabeza y de ahí ya no puedo parar, como algo apoderándose de mí, un estado de éxtasis y mucha energía.

Algo que apareció luego en estos ensambles y no me di cuenta al principio, pero con el tiempo y una distancia desde el proceso creo que estos textos tienen mucho que ver. Estos seres están de cabeza, tapando y existiendo arriba de todo lo que se dice sobre un cuerpo correcto.

Es algo bastante intrigante, no se puede describir como algo muy directo aunque es contundente y le vibra a la gente, eso me comentaron algunas personas, se ve ese aspecto perturbador, algo vivo que la gente percibe. 

Hay un aspecto de sinceridad en el que no estoy copiando ni mirando ni usando maneras de trabajar el arte como otros artistas lo hacen. Hasta que me forcé a nombrarlo y quedaron más claros los aspectos que ligaban a mi producción y la manera en la que ocurre me gustó negarme a acceder al discurso de otras personas y desde afuera. Antes de eso no podía explicar lo que hago porque ni yo sé bien cómo ocurre. No lo tenía consciente. Puedo decir lo que sé, no voy a inventar una excusa que le de importancia. 

Otro aspecto que me parece íntimo es que varias veces me pidieron para vender y nunca quise, pues me da igual o no pero luego de encontrarle un nombre, como una cuestión personal me forcé a superarme en ciertos aspectos y tomar todas las posibilidades que nunca tomé antes. La mayoría de mis obras termino regalando, para mí es una conexión y un trabajo de amor, esa es la razón por la que lo hago. 

Por eso es tan perturbador lo que se termina viendo, cuanto más abierto o crudo es algo, más perturbante, no es una obra plástica condescendiente ni decorativa, son seres extraños.

Algunas personas lo ven como algo horroroso. Aunque mi collage sea algo que parece una ilustración y no algo que rompí y uní, lo que ensamblo con tanta armonía es una belleza dentro de lo horroroso, lo horroroso tiene su lado bello y algunas personas lo perciben y les vibra. A otras personas les da miedo. Eso te rebota algo definitivamente. No hay un solo discurso, cada persona va decodificar según su experiencia vivida.


Durante mucho tiempo el cuerpo humano fue tabú hasta el punto de prohibir estudiarlo porque trabajar con cuerpos se consideraba profanación. En esta serie hay muchos cuerpos fragmentados y reconfigurados. Mismo la naturaleza de los materiales (textos médicos) remite a partes de nosotros que no solemos ver y a las que accedemos conscientemente de forma mediatizada por profesionales y tecnología de imágenes. ¿Existe un afán de reapropiarse del cuerpo? ¿De reconfigurar un cuerpo social y ofrecer otra interpretación de los relatos oficiales de control corporal? ¿De indagar en sus posibilidades o de reflejar las formas en las cuales nos escindimos de nuestra corporalidad?


En ese momento en que me forcé a entender y darle un nombre a eso que estaba haciendo, ese ver que va con cual, de ahí va a la cuestión que habla del cuerpo y nuevos personajes, como dice Adriana, propongo una nueva forma de ser humano. Negando lo científico, rompiendo y ensamblando otro ser con las mismas partes y poniendo cabeza abajo esos textos, colocando sobre ellos esas imágenes que consideran que hay otra manera de ser humano. 

Mi ensamble parece una ilustración porque siempre elijo líneas que se unen con las curvas de arriba y se unen con texturas parecidas. Eso que rompí que vuelvo a ensamblar no parece roto sino un nuevo personaje articulado, se ensamblan unos con otros. 

Todo lo que se puede ver en esos seres son partes del cuerpo humano que corté y volví a unir, estos personajes son bajados en textos, sobre cómo funciona correctamente el cuerpo, lo científicamente correcto. 

Eso quise romper durante estos años, por eso quería abrirme cada vez más, ir hacia lo inexplorado, hacia lo oculto, hacia el encontrarme y uno nunca termina de encontrarse pues cuando se encuentra uno ya cambia de lugar. 

Así fue como me encontré en el collage, siento que me veo allí, por más que manejo otros lugares y técnicas mi eje no cambió. Empecé a trabajar el volumen. La profundidad es algo que siempre me gustó, esas distancias o capas. 

Apropiarse del cuerpo desde un lugar donde esa medida estética o la mentira social o individual por miedo a fantasmas o neurosis. 

En las redes esto se ve en las fotos a alguien mostrando siempre el mejor lado cuando no es así, esa necesidad de ocultar lo real. Individualmente tenemos tamices y cosas que no queremos ver porque asumirse, hacer algo con eso y crecer duele. Se evita y se niega a ver no sólo uno mismo sino también a los otros. 

Ese ligue de lo emocional y psicológico mezclado con condiciones sociales, religiosas, familiares, lo que te tocó vivir. Uno al publicar en redes esta como tirarndo un anzuelo, de pesca, ve como caen los pescaditos. Uno está muy vulnerable cuando se muestra y todas esas corazas que se implantan es el aspecto que me interesó abrir, una vista microscópica para sacar lo de adentro.


Además del cuerpo, ¿cuáles son los símbolos que, a su parecer, más resuenan en esta serie y su producción en general? ¿Cuáles son los hilos conductores conceptuales o iconográficos?


Esa parte del paisaje interno, esa vista interna era lo que me interesaba porque es casi como el aspecto de la sombra de lo real. El cuerpo proyecta una sombra pues por fuera aparentemente el cuerpo se muestra estético y eso que oculta es lo que siempre me interesó, desde la carne seguir abriendo y reensamblar ese otro oculto. 

Cuando trabajo creo algo que es plenamente mío pues no trabajo mirando otras obras o artistas aunque hayan ilustradores que tienen personajes similares, no es algo que viene de allí, para mí viene de la música, del cine, de la naturaleza, de la luz y esos lugares desde la sinestesia la música se transfiere en la imagen y viceversa como cuando hago videos cortos algo abstractos, una mini idea o como un pensamiento. Similar al collage, es algo que se explaya desde otros lugares. 











Bibliografía

Bienal de Curitiba. (2019). Recuperado en: http://bienaldecuritiba.com.br/2019/artista/ana-ayala/

Juan de Salazar. Centro Cultural de España. (2019). Recuperado en: http://www.juandesalazar.org.py/exposiciones/xiv-bienal-de-curitiba

Gallarini Sienra, Valeria. (9 de julio de 2013). Ana Ayala: Magnetismo macabro. Flor de Camalote. Recuperado en: https://flordecamalote.blogspot.com/2013/07/ana-ayala-magnetismo-macabro.html

Casco, F., Rodriguez Alcalá, J. (12 de mayo de 2010). Ana Ayala: Collage y Transferencia. Recuperado en: http://artesvisualespy.blogspot.com/2010/05/ana-ayala-collage-y-transferencia.html


domingo, 13 de agosto de 2017

Agonía, agonía, agonía de la gran antagonista: Serafina Dávalos.

La palabra agonía viene del griego agón, lucha. La lucha es algo común en todo organismo vivo, cada ser lucha por subsistir en un medio que le es hostil. Nuestra especie no es la excepción. 
Somos el resultado de miles de años de evolución como seres biológicos pero también desarrollamos una naturaleza psicológica, la conciencia de ser en el mundo, el sabernos vivos y capaces de experimentar las infinitas posibilidades de la existencia a veces vemos reducido este ser que todo lo puede a razón de su dimensión social, la naturaleza gregaria reduce las infinitas posibilidades dando a nuestra experiencia un horizonte pero, también, cierta verticalidad que nos hace chocar con los límites impuestos por el código social.
En ese sentido, lo social es un gran antagonista del individuo, dependiendo del metarrelato que maneja tiende a reprimir ciertas conductas y premiar otras, excluyendo a los individuos que realizan actividades que no se condicen con dicho relato. 
El primer circulo social represivo es la familia, la portadora del relato que será trasmitido a la nueva conciencia, reprimiendo la mayoría de los instintos y conductas que impidan nuestra adecuada socialización. Esta socialización responde a una serie de roles que van imponiendo al individuo de acuerdo a ciertas características o rasgos pero también dependen del sexo, la clase social, la nacionalidad, afiliaciones políticas o religiosas, etc.
En medio de tanta represión todavía hay quienes sobresalen y tratan de buscar su propia versión de utopía personal, en este caso quiero referir a cierto personaje histórico bastante inusual pero necesario por estas latitudes como fue Serafina Dávalos. 
Una mujer agónica en varios sentidos, incansable en su lucha contra la hostilidad del medio donde se desarrolló su genio. En ella se encarnaron las grandes luchas que implicaban el hacerse mujer a principios del siglo pasado, sobreponiéndose gracias a su intelecto a las limitaciones de su origen "humilde", la educación, que era algo bastante lejano en el universo femenino de principios del siglo XX, fue para ella el principio de su emancipación. 
Luchó contra la represión a su sexo desde el pensamiento hasta convertirse en la primera abogada del Paraguay en 1907, con una tesis donde cuestionaba las razones de la sumisión femenina al poder patriarcal y al aparato represor del Estado, abogando por la educación emancipadora y un mejor trato general para sus congéneres especialmente las casadas, quienes se encontraban aún más limitadas por dicha condición.
Su ritual emancipador sentó precedentes para la emancipación de muchas otras quienes, escondidas en lúgubres casonas o ranchos veían su vida perderse en la inmanencia de lo doméstico, limitadas a reproducir, cuidar y asear a los futuros hombres de derecho que moverían los hilos de la patria sin tener ellas mucho que decir al respecto.
"La esclavitud de la mujer no es natural", sino que tiene "su razón de ser en la aplicación brutal de la ley del más fuerte, así como la esclavitud masculina se debía a la misma causa". El hombre, dice Serafina, "solo ve y quiere ver en la mujer un instrumento de placer, por cuya razón atrofia todas las facultades superiores de su alma por la falta de cultivo; la instrucción que hace dar a las niñas es estudiadamente superficial, casi todo se reduce a una prédica rabiosa de la legitimidad de la servidumbre femenina y una mayor exageración de sus tendencias voluptuosas"
Ella sabía que el hombre no era sinónimo de humanidad, como ciertas personas sostienen sin analizar medio segundo el origen de ese discurso que quiere igualar ser humano a ser hombre excluyendo otras realidades, ser hombre y humano también tiene restricción de "raza" y credo. Tampoco cualquier hombre por ser hombre es el prototipo de hombre al que refieren cuando quieren hablar de lo humano pero ese es otro tema bastante extenso.
Volviendo a la educación emancipadora, Serafina refiere a la educación impartida a las mujeres como "estudiadamente superficial" por tanto reproductora de dependencias varias e insalvables que el poder patriarcal utilizaba para justificar la posición de mujer sierva del Estado, madre de soldados, políticos y clérigos, objeto de placer que, por tanto, no debía cuestionar su servidumbre ni opinar sobre las cosas más allá del universo doméstico. 
Esta educación para la sumisión que era y hasta cierto punto sigue siendo impartida a las mujeres es el punto de apoyo para la desigualdad jurídica y política. Hasta ahora se quiere jugar con la idea de que una mujer pensante es una ocurrencia extraña, se nos pretende infantilizar para desmeritar la disidencia.
 Con respecto a estas limitaciones Serafina es tajante: "el motivo capital para tener en cuenta la personalidad política de la mujer en los países democráticos reside en la esencia misma de la democracia (...) porque habiendo exclusión de las mujeres, de hecho se convierte en una oligarquía de hombres en menoscabo de la justicia, de la igualdad y de la libertad".
En sus ideas podemos casi imaginar la agonía de un espíritu demasiado libre para sus circunstancias, la angustia de las mujeres del campo pariendo y alimentando generaciones enteras pero prisioneras de su sexo y su clase social, la angustia de quien, sabiéndose inteligente e incluso brillante, es considerada inferior política y socialmente al hombre más borracho, holgazán o iletrado del país. 
Puedo imaginar a Serafina devorándose libros enteros como si su salvación dependiera de ello, flagelándose en un cuartito pequeño en Ajos con los roles que quisieron imponerle, disfrutando el fruto de su trabajo pero con un sabor amargo en el fondo de sus pequeñas conquistas personales, que se tradujeron en grandes conquistas sociales.
Codeándose con intelectuales, intercambiando ideas, promoviendo sus ideas en la escuela que ella misma fundó, luchando por brindar a otras mujeres las herramientas emancipadoras por las que lucho para sí con fervor.
Agonizando de amor y soledad, luego de tantos logros, verse reducida a un cuerpo vulnerable, en su dimensión más humana y temerosa, corroída por la enfermedad y malnutrición, aislada y, quizás, maltratada por su pareja sentimental, por la única persona que creyó la comprendía.
Poco y nada sabemos sobre sus luchas más personales pero podemos hacernos una idea a través de sus textos como sufrió su lucha encarnizada desde el vientre a la tumba. No doblegándose ante las circunstancias. Atravesando toda la dimensión humana.
Escribo esto sin saber nada o casi nada sobre ella, su vida y su lucha. Apropiándome del símbolo, abrazada a la bandera de la agonía, para luchar porque suenen varias voces, las voces de las reprimidas, de las "ridículas", de las silenciadas. La voz de la razón que nos negaron, de ser, también, nosotras humanas.

martes, 18 de julio de 2017

La muerte del poeta


"Sin embargo, ¿qué te dijo en otro tiempo Zaratustra? ¿Qué los poetas mienten demasiado? - Mas también Zaratustra es un poeta.
¿Crees, pues, que dijo entonces la verdad? ¿Por qué lo crees?"

La fe en la poesía nos salva de la muerte pero los poetas mueren en hospicios de soledad, los poetas mueren clavados en la cruz de sus palabras. 

"La fe no me hace bienaventurado, dijo, y mucho menos, la fe en mí."

Mas al poeta no le salva su fe ni la fe que otros tengan en él, el poeta es el mártir de su poema, arde en la pira de su pasión. No cree en sus palabras aunque las vive, las bebe, sorbe cada suspiro hasta quedar atrapado en el centro del laberinto y saberse Minotauro.

Su fe es su camino de perdición, su fe es inmolarse como maestro zen, protestando por un mundo que lo ha decepcionado y que, desesperadamente, necesita esa inmolación. 

El poeta no es feliz creando, escribir es meditar, tratar de librarse del caos o entregarse a él. El poeta escribe porque no le queda de otra, escribir es su tabla de salvación en un mar de caos sensorial. Con suerte escribe sobre lo que sabe, con suerte llega a la frontera de lo inefable. Con suerte encontramos en sus palabras un mapa, una hoja de ruta hacia los oscuros y recónditos deseos humanos. Medio camino a la locura.

"¿Y quién de entre nosotros los poetas no ha adulterado su propio vino? Más de una venenosa mixtura ha sido fabricada en nuestras bodegas, y más de una cosa indescriptible
se ha hecho en ellas"

A veces es necesario mentir para decir la verdad, mi realidad puede ser un corolario de toda la experiencia humana. Los poemas son los destilados que embriagan los sentidos pero en exceso enferman el ánimo. Uno ebrio de poesía ajena puede cometer atrocidades pero uno que bebió su propio veneno destilado se convierte en juguete del poema. 

Existe una responsabilidad, de la que pocos hablan, cuando la experiencia se refuerza en palabras, cuando cobra vida propia y en su ficción se hace más real que la experiencia que la inspiró. La responsabilidad de crear esos mundos de palabras hasta ver como esos mundos van destituyendo su origen y se convierten en tangible realidad.

Quizás, la gran verdad detrás de las grandes obras es que uno va dejando el alma en las palabras y éstas cobran vida en la misma medida en que uno la va perdiendo.
Así, mentimos para vivir para siempre dentro de un poema. 

martes, 22 de enero de 2013

Aregua, 21 de enero del 2013

Hay veces, cuando una lee, en las cuales pareciera que el libro en cuestión nos habla, nos grita desde su tiempo. Como si quien lo escribió nos conociera y se hubiera dado a la tarea de comentar ese instante, las circunstancias que atravesamos en el momento de la lectura.

Últimamente, siento que los libros me hablan, como si cada lectura elegida me obsequiara una perspectiva, una tonalidad distinta pero acertada sobre los acontecimientos recientes.
Como si me estuviera buscando en las palabras de otros y allí me encontrara.

Que hermoso regalo poder darse en las palabras, encontrarse en otros, en quienes tuvieron preguntas como nosotros y recorrieron  los mismos caminos desolados.

Estamos dando vueltas en las mismas preguntas sin respuestas de toda la vida, de toda la vida.

domingo, 19 de junio de 2011

La carne es débil.


Según dice el refrán "Saber es poder" y las élites que buscan manipular y dominar a las masas saben muy bien ésto, manejan los datos y la información de manera tal que poco importa la disponibilidad de la misma, continuamos revolcándonos en nuestra ignorancia y molicie. Parecemos disfrutar de la histeria colectiva con tal de no cuestionarnos, preferimos creer en las "autoridades" por más pobre que sea nuestra confianza en ellas. Y lo que más nos afecta son las ideas de estas autoridades, ideas que se ajustan a propósitos oligarcas de control y dominación, ideas que nos llegan cual propaganda de esta máquina alienante.
El miedo es una poderosa herramienta de manipulación, cuando el miedo se instala en los movimientos de las masas pueden aceptar cualquier abuso a su soberanía individual, prueba de ello es el Patriot's Act post 11 de septiembre que permitía al gobierno espiar a los ciudadanos, intervenir líneas telefónicas entre otros atropellos a la libertad de expresión y cualquier ciudadano descontento podría ser acusado e investigado por terrorismo.
Todo lo que nos hace bien es malo, la libertad es especialmente peligrosa y como masas buscamos alguien que nos muestre lo que necesitamos, cuanto menos tengamos que decidir mejor, terminamos abdicando a opciones tan básicas como lo que ingresa a nuestro organismo. Así nos convencen de ingerir venenos que no elegimos como los que se encuentran en alimentos transgénicos y los agrotóxicos con probados efectos nocivos en la salud, carnes de distintos animales hormonados hasta el hartazgo en un afán de productividad más allá de lo natural.
Compramos la imagen de lo saludable, no lo saludable en sí. Elegimos confiar en ese hombre de traje sin recordar que más que la satisfacción de sus consumidores prefiere engrosar sus finanzas, para los empresarios somos números, estadísticas en sus informes; les conviene tener consumidores ignorantes de los métodos de producción, gente con poco criterio, incautos fáciles de manipular, autómatas empeñados en trabajar horas extra por los lujos de la vida urbana.
En nuestro país, la élite agro-ganadera guarda semejanzas con la mafia siciliana y ostenta el mayor porcentaje de riquezas en cuanto a capital, grandes extensiones de tierras y privilegios legales. Los sojeros y ganaderos se creen dueños del país, pocos son los impuestos que pagan a pesar de ser el sector de mayor productividad, gracias a la tecnología existente tampoco necesitan emplear a mucha gente, se enriquecen indecorosamente pero invierten poco en el desarrollo, un buen ejemplo del feudalismo contemporáneo. También, responsables de la deforestación de nuestra alguna vez envidiada selva paraguaya pues utilizan inmensas extensiones de tierra para pastoreo y monocultivos. Es bien sabido que la ganadería consume muchos recursos energéticos en comparación a la agricultura pues consume menos energía para la misma cantidad de alimento por persona. Para dar una idea, por kilo de alimento que se produce, por ejemplo: para producir un kilo de papas se utilizan en promedio 900 litros de agua; para producir cereales o pan, 1300 litros; soja, 1800 litros; y para producir un kilo de carne se utilizan 15500 litros de agua durante todo el proceso.
Evidentemente, tal derroche de recursos debe ser justificado y sostenible desde lo económico; la carne se enaltece como proteína base de la alimentación, se promueve su consumo excesivo, se declara articulo de lujo y se convierte en necesidad a nivel psicológico, el público se convence que sin carne no es comida.
La falta de interés de los empresarios en los ciclos naturales y la utilización responsable de los recursos naturales raya en lo criminal, por capricho de los seres humanos que nos servimos del planeta cual festín se pierden ecosistemas, los productores siempre buscando ahorrar aquí para recolectar allá llegan incluso a utilizar residuos del matadero como fertilizante en sus campos, una de las posibles causas del brote mortal de E. coli en Europa central, la cepa de dicha bacteria resulto ser incluso resistente a los antibióticos comúnmente utilizados, quizás porque el ganado usado como fertilizante es a diario inyectado con antibióticos para acelerar su crecimiento.
Cuando se desencadenó el brote de E. coli en Alemania quedo demostrada la ignorancia de las masas, el etnocentrismo y la xenofobia características de Europa afloraron apuntando el dedo acusador a España, se sospecho de los pepinos importados, posteriormente se descubrió el origen en granjas orgánicas de Alemania y rápidamente aparecieron los "carnívoros" defendiendo la inocencia de la carne, por fin tuvieron la oportunidad de despotricar contra los vegetales que terminaron matándolos antes que la propia carne.
Para salir de dudas cabe aclarar: el E. coli es una bacteria que habita dentro del intestino de los animales, incluidos nosotros, ayuda a la digestión de ciertas vitaminas importantes pero existen cepas patógenas que nos llegan por verduras o frutas contaminadas, es decir, que entraron en contacto con carne o vísceras e incluso por manipular alimentos sin lavarse las manos previamente.
Muchos europeos ya estarán comparando su situación con países tropicales o de "tercer mundo" habiéndose creído su metarrelato desarrollista de progreso y bienestar, se olvidan que todos vivimos en el tercer mundo y aquí hay enfermedades, la naturaleza suele tener la última palabra y si se abusa de ella no tardará en pasarnos la factura y no importará que hayamos pecado por maldad o ignorancia el resultado será el mismo.
El miedo siempre amigo de la ignorancia causaron perdidas importantes para los productores españoles, la gente consume con desconfianza los vegetales orgánicos y se refugia en las hamburguesas, embutidos y albóndigas. Resulta paradójico pero con una simple peste de diarrea millones de personas que habían optado por estilos de alimentación más saludables se alejaron a la carrera del buffet de ensaladas para atiborrarse con embutidos y grasas. Supongo que si supieran que el E. coli de hecho vive dentro de los intestinos no se hubieran apresurado en repudiar los vegetales, al parecer estamos más listos a creer cualquier cosa con tal de justificar nuestros vicios y con respecto a la carne somos débiles.

sábado, 4 de junio de 2011

Mujer: musa y poeta.

Los poetas siempre se sintieron inspirados por las mujeres, aquellas que despiertan pasiones en ellos, a quienes recitan sus loas, las inmortalizan en papel aludiendo a sus belleza, su amplia dimensión espiritual, su dulzura, la suavidad en sus gestos y ademanes.
La mujer amante, la esposa devota, la madre abnegada, la abuela cariñosa e incluso la niña virginal han sido musas inspiradoras del quehacer humano: la poiesis de los griegos.
Esa producción, esa creación artística es el medio por el cual la musa plasma su mensaje; una musa comprometida es una pequeñas dictadora que nos conduce hasta los límites con el afán de expandirlos. Una musa distante puede parecer apática y al darnos la espalda se convierte en la excusa perfecta, la razón de nuestras falencias, sobre ella se proyectan los estereotipos de pasividad femenina.
La poiesis, éste quehacer creativo se ha visto restringido históricamente, en mayor y menor medida, al ámbito masculino. Así mismo, a la poesía femenina no siempre se la tiene en cuenta, es en ocasiones censurada o rebajada hasta lo mundano, irrelevante o nimio. Se espera que una mujer produzca cierto tipo de poesía, que prefiera ciertos tópicos simplemente por haber sido recluida en el pequeño universo rutinario del claustro religioso o doméstico.
Afortunadamente, esta situación se ha revertido en la mayoría de los casos. Somos libres de acceder a la educación y nos aseguran igualdad de condiciones. Claro está que aun subsiste aquel punto de vista retrógrado y reduccionista que comprende lo femenino como únicamente válido en lo biológico. El conocido intercambio de matrices entre voluntades patriarcales.
Me gusta pensar que la figura del poeta, cualquiera sea su género, esta asociada a la del extranjero analista de costumbres y creencias del espacio-tiempo que habita por no serle propias.
Las mujeres ejercemos ese doble rol de musa y poeta, la creación del poema es un desglose de intenciones, es la entrega al arrebato, un intento por fotografiar la atmósfera que forja nuestro sentir, se hace un mayor esfuerzo por ese desembarazarse del ego impuesto y los lugares comunes.
Evocar la infancia como paraíso perdido, lleno de expectativas y posibilidades, entregarse a la obsesión por lo inasible, para rodear con palabras lo inenarrable. Así, la vida se convierte en un rito, en una ceremonia demasiado pura como diría Pizarnik, recorrer todos los callejones sin salida para convencerse que éste es el único camino, aquel abajamiento ceremonial, ese viaje es la poesía.